Art. No. 31
Bogotá febrero 20 de 2.020
¿Qué decir
frente al pronunciamiento hecho por el Señor General Comandante del Ejército
Nacional, en relación a la muerte de alias Popeye? Tristemente desafortunado,
casi con inocencia, el señor General Zapateiro cayó en el juego maquiavélico de
una prensa amarillista y mal intencionada.
Mi General,
con franqueza le digo, los soldados de ayer ni hoy, lamentamos la muerte de
este sujeto, respetamos los designios del Creador, pero no olvidamos los
crímenes cometidos, nuestro apoyo irrestricto a las víctimas y un NO rotundo al flagelo de las drogas,
como bien lo dijo usted, “Es un cáncer que tiene en estos momentos con
metástasis a nuestro país”.
No se trata
ahora de solidaridad de cuerpo o intentar minimizar el desliz de parte suya,
pero tampoco permitir que esta misma prensa, califique a la institución Militar
de cohonestar con estas organizaciones criminales o a usted mi General de
enredarlo con narcotraficantes.
Jamás estuve
bajo sus órdenes directas, pero su trayectoria en la vida Militar ha dejado
huellas fáciles de identificar y valoro el concepto que siempre escuche de sus
subalternos, principalmente los soldados adscritos a unidades especiales, lo
describían con sincero afecto y profundo respeto, cualidades que identifican a verdaderos líderes.
Mi General
permítame decirle, que como soldado y hombre de fe creo en sus explicaciones y
me niego a relacionarlo a usted con el nefasto General Mejía, el Glorioso
Ejercito que usted tiene el honor de Comandar, está integrado en su mayoría por
hombres y mujeres con principios y valores, ávidos de un líder que los arrastre con su ejemplo y los subyugue con
su conocimiento.
Solo usted
tiene la oportunidad de enmendar lo dicho, DESPIERTE
a sus hombres y al frente de ellos, lidere una lucha sin cuartel, en contra
del narcotráfico en toda su cadena, las guerrillas del ELN, crimen organizado,
minería ilegal, BACRIM, mal llamadas disidencias de las FARC y todo generador
de violencia; hay mucho por hacer. Solo
la acción ofensiva produce resultados y al interior de la fuerza una
cruzada sin contemplaciones a todo acto de corrupción.
Con humildad
le digo mi General, hay que volver a lo
básico, no más confusión dialéctica, no se distraiga con ejércitos
multimisión, paquidérmicos como DANTE (dirección de aplicación de normas de
trasparencia del ejército) o DAMASCO (nueva doctrina), conceptos del astuto
mono Mejía que solo sirvieron para frenar el ímpetu de combate, confundir y
sumir a la institución en hechos de corrupción. Doscientos años de historia nos
acompañan, PATRIA, HONOR, LEALTAD
engalanan nuestro escudo y sintetizan la verdadera misión constitucional.
Nadie tiene
la autoridad moral para pedir su retiro, mucho menos políticos de dudosa
reputación o periodistas sin asomo de vergüenza, aquellos que al sentirse
cuestionados por su mal proceder y falta de objetividad responden con
vulgaridad y violencia, solo su
conciencia lo juzgará mi General, si pierde la oportunidad de LIDERAR CON HONOR
AL GRAN EJÉRCITO DE COLOMBIA.
CR. ® OSCAR RICARDO COLORADO BARRIGA
Twitter@oscarco16
Celular 3202659502
POSDATA 23: Señor Presidente, el ELN es una amenaza
latente, su orientación marxista-leninista y pro revolución cubana, los enmarca
dentro de una línea retrograda e insensata, ellos al igual que las FARC,
entienden que el diálogo es simplemente otra forma de alcanzar sus propios
objetivos, el anterior proceso los fortaleció en hombres y armas, su cercanía
al régimen venezolano los puso en contacto con grupos extremistas de oriente
medio. Solo queda combatirlos con fuerza y sin tregua, cualquier misión cubana
que entre al país con la careta de educación, deporte o salud, es un verdadero
peligro. EXIGA LA ENTREGA DE LOS CABECILLAS DEL ELN.
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