Art. No.19
Bogotá, mayo
6 de 2.019
A merced de
las hienas
Lo ocurrido
en el Catatumbo, donde resultó muerto Didier Torres, miembro de las FARC en
proceso de desmovilización, bajo hechos confusos, sin duda alguna debe ser investigado, pero a la luz de la
legalidad en un estado social de Derecho como se pregona en la Constitución
Política, siguiendo los procedimientos establecidos a través de las autoridades
encargadas y respetando la presunción de inocencia que acompaña a todo
colombiano, máxime cuando está comprometida la Fuerza Pública.
Debió haber
sido la Justicia Penal Militar, quien avocara inmediatamente la investigación,
como juez natural de los implicados (miembros activos del Ejército), evento que
no ocurrió, gracias a la pérdida del Fuero Militar, HONOR MILITAR, sentido de pertenencia y lealtad; principios y
valores que sustentan la vida castrense y que gracias al sátrapa de Santos, su
ministro Pinzón y los excomandantes Rodríguez y Mejía, todos ellos alineados
con el pacto habanero, artífices de La Doctrina Damasco y el Ejército
Multimisión, lograron difuminar y desvirtuar la verdadera misión constitucional
del Ejército Nacional, secuelas que aún perduran en la institución, pese al
trabajo de los nuevos Comandantes y su decidido deseo de acertar, herencia que
sigue generando fracasos y caos interno.
Acaecidos los
hechos, los medios de comunicación afines a la izquierda, iniciaron todo tipo
de especulaciones, hablaron de mutilación, tortura, contaminación del lugar de
los hechos, preparación de fosas, genitales en el pecho, venganza, contexto,
concierto para delinquir, cumpliendo muy bien su función, confundir,
deslegitimar el actuar del Ejército Nacional y condenar sin investigación previa
y sin derecho a la defensa a un miembro de la Fuerza Pública, legitimando la “comisión” más vergonzante que podía hacer
presencia.
Resulta
ilegal, indignante y terriblemente peligroso, ver como personajes públicamente
declarados de izquierda y defensores a ultranza de grupos guerrilleros, sean
quienes inicien los actos urgentes y por encima de la inepta JPM, Fiscalía, CTI
o Policía judicial, se abroguen la investigación, Antonio Sanguino ex miembro del ELN, quien cumplía o cumple, la
labor de instigación de paros,
públicamente fue el primero en imputar y condenar toda una institución,
manifestando que en donde se ubica la patrulla militar hay fosas comunes, que
el ejército trabaja de la mano con paramilitares, que fue un crimen de lesa
humanidad y que el occiso era un líder regional, sin aclarar si lo era, antes o
después de desmovilizarse.
Iván Cepeda, activista de izquierda, herencia de
familia, quien se enorgullece que las FARC, lo honren con el nombre de uno de
los frentes más sanguinarios, acérrimo enemigo de la Fuerza Pública, razonero
del terrorista Márquez y a. el paisa, defensor y asesor en compañía de su
esposa de grupos guerrilleros, sin dilaciones manifestó que hechas las
averiguaciones e “investigaciones” pertinentes esto fue un falso positivo y
exigió inclusive la renuncia del Ministro de Defensa.
Pablo Catatumbo, terrorista de las Farc, con 41 órdenes
de captura, sigue sin reconocer ningún delito y se presenta como adalid de las
buenas costumbres, para él el secuestro es una simple retención, narcotráfico
medio licito de subsistencia, Venezuela y cuba cunas de la democracia, acusado
por la corporación rosa blanca de 18 reclutamientos, 4 violaciones y 19
abortos, hoy fiscal y juez, envestido de poderes omnímodos gracias a la farsa
llamada paz, no solo intimidó al señor suboficial sino que lo condenó sin
derecho a réplica.
Victoria Sandino, cómplice de abortos en niñas
menores de edad, acusada de 4 violaciones, 3 reclutamientos, despreciada por
sus propias compañeras en la guerrilla, es hoy conferencista de derechos
humanos y según este caso experta en temas legales, que le permiten investigar
y condenar a un miembro de la fuerza pública.
Roy Leonardo, el más vil de los camaleones,
adulador, zalamero, amigo, camarada, defensor de terroristas, autoproclamado
dueño de la verdad, jefe de esta “comisión” capaz de intimidar comandantes,
acorrala la patrulla, recibe declaraciones, imputa cargos, ordena y practica pruebas,
ejecuta inspecciones, exonera responsables y emite fallos, condenando al
suboficial por homicidio en persona protegida y envistiéndose de poderes
constitucionales para inventarse nuevos delitos, “crimen contra el acuerdo de paz” e “intento de desaparición”.
Como suele
ocurrir el Ejército fue asaltado en su buena fe, facilitando el trasporte y
autorizando la presencia de estos “señores” en la base militar, sin medir las
consecuencias y en total contravía del ordenamiento legal, sometiendo a sus
hombres a tratos humillantes, siendo obligados a comparecer ante ex miembros y
simpatizantes de grupos al margen de la ley y debido a la demora injustificada en iniciar las
investigaciones pertinentes, permitió la condena pública de un militar hoy solo
y abandonado a su suerte y por ende el desprestigio injustificado de toda una
institución.
La Comisión
de Paz del Senado de la República, la conforman 40 congresistas, sin embargo, adjudicándose
facultades que por ley no tienen, fueron estos tenebrosos personajes, quienes
aprovecharon una tragedia para cumplir su nefasto propósito de combinar todas
las formas de lucha, valiéndose de la mentira, el cargo y la intimidación,
investigaron, tomaron declaraciones, practicaron pruebas y condenaron toda una
institución y un gobierno, manejando a todas luces el concepto que aplica la
JEP (Juerga Especial Para delincuentes) ningún miembro de la Fuerza Pública
goza de presunción de inocencia, su único camino para no podrirse en un cadalso
es SOMETERSE.
Esto no se
trata de solidaridad de cuerpo, ni se busca minimizar el hecho, es simple JUSTICIA, principios básicos del
derecho como la legalidad de las penas, los delitos, los procedimientos y la
competencia que hoy adolecemos, es por eso señores Oficiales, Suboficiales y
Soldados de la Fuerza de Tarea Vulcano deseo enviarles un saludo afectuoso y
agradecerles el trabajo diario realizado por ustedes, en una zona tan
convulsionada, en donde se amalgaman sin distinción alguna todos los grupos al
margen de la ley y para colmo deambulan sin ningún control o restricción
miembros de las FARC en proceso de sometimiento quienes no le rinden cuentas a
nadie y hasta el momento no han sido juzgados.
Señor
Suboficial DANIEL EDUARDO GOMEZ, a partir del momento y si así usted y su
abogado lo consideran, me pongo a su entera disposición para asesorarlo ad
honoren en el nivel táctico y operacional, con la única intención que goce de
un juicio justo y humildemente contribuir en su defensa.
Coronel ®OSCAR RICARDO COLORADO BARRIGA
Columnista La Otra Cara
Celular 3202659502
Twitter@ricacoloradodo
Posdata 10:” Señor
presidente; los enemigos de la Democracia NO descansan, el daño ya este hecho,
nunca olvide que ellos son fieles a sus postulados, calumnia, calumnia que algo queda.”
Comentarios
Publicar un comentario