Art. No. 6
Bogotá mayo 21 de 2018
Monseñor:
OSCAR
URBINA ORTEGA
Presidente Conferencia Episcopal de Colombia
Carrera 58 # 80-87 Bogotá
Referencia: EL BESO DE JUDAS
Monseñor Urbina, en
mi condición de católico, analítico pero respetuoso , de la importancia y
misión de la Iglesia Católica, observo con profunda tristeza y total desazón,
la posición adoptada por ustedes frente a la situación particular del señor
alias Jesús Santrich, aclarando que la responsabilidad de las decisiones
tomadas recaen exclusivamente en usted y su sequito, que gracias a DIOS , verdaderos prelados que
cumplen su misión pastoral, se han apartado de la misma y han sentado
posiciones publicas sensatas y legales frente
a tanta ignominia.
Monseñor, defender
lo indefendible, de seguro también es un pecado y si no lo es, por lo menos es
una total insensatez, el señor alias Santrich, hasta el día de hoy es un
delincuente de la peor calaña, que ha sido indultado por un Gobierno inicuo,
conformado por inmorales, que se refugian en su bendición y total respaldo,
este “señor” no se ha presentado ante ninguna autoridad, no ha reconocido sus
delitos, no ha reparado las víctimas, ni mucho menos a pedido perdón.
En su mensaje,
usted nos conmina a acompañarlo por el camino del perdón y la reconciliación,
mi pregunta es, en donde queda la
JUSTICIA, que también es Divina y usted lo sabe e insiste de manera
deliberada en manifestar que su gesto es una ayuda de carácter humanitario, pero
veamos con quien es el gesto humanitario: un delincuente, cabecilla de una banda
de narcotraficantes y terroristas, responsables de crímenes atroces, que hoy
usted quiere minimizar y de ser posible olvidar.
Alias Santrich, fue
detenido por seguir con su actividad criminal, no por estar rezando o haciendo
el bien, solo usted, este gobierno ciego, sordo y mudo y todos quienes de
manera absurda defienden esta negociación leonina con las Farc, llamado proceso
de paz, creen que un ser humano resiste 41 días sin recibir alimento y que,
gracias al beso recibido por usted, decide levantar la supuesta huelga sin
ninguna consecuencia física. Monseñor el daño ya está hecho, la burla sigue, quizás…. quizás…con su ayuda este criminal
evada la justicia.
Como bien lo dijo
usted Monseñor, la Iglesia y usted no son ingenuos, hoy por hoy lo que son es
cómplices, con un Gobierno desesperado, unas
Farc igual o peor de terroristas y narcotraficantes, unas Cortes permeadas,
una Fuerza Publica pesimamente mal Comandada, una JEP desacreditada, que solo
legisla por intereses propios, afines a los terroristas, como en este caso, pasando
por encima de la Constitución, la ley y el ordenamiento jurídico, el cual
observan con desprecio, y todos los áulicos que defienden este proceso,
buscando por cualquier medio evitar que este delincuente se enfrente a la
justicia Americana, donde seguramente contara
todo lo que sabe y quedara al descubierto, que este proceso no fue de paz, sino una simple negociación entre delincuentes,
Monseñor, solo pedimos que se cumpla lo que ellos mismos pactaron. ¿Usted
también le teme a la verdad?
Monseñor, no
destruya la iglesia, no se porte como lugarteniente, no mande con su actitud
mensajes nefastos, NO permita que un delincuente como alias Santrich, burle la
justicia, este “señor” es un criminal y como todos ellos, un vil cobarde, que
hoy se esconde debajo de sus sotanas y busca ampararse en la Iglesia que toda
su vida a despreciado. En lugar de protegerlo y prestarse al juego de su
“huelga de hambre” exíjale que confiese sus crimines, que entregue rutas de
narcotráfico, laboratorios, cómplices y toda esta cadena de maldad, eso
Monseñor, si seria de parte suya un verdadero gesto de misericordia y evitaría
que sigamos en este mar de sangre y violencia.
Concentre sus
esfuerzos y los de la Iglesia en llevar el verdadero mensaje del Creador, mire
los niños de la guajira, las víctimas de grupos terroristas, los Militares y Policías
heridos por acción de estos terroristas, sus viudas y huérfanos, la gente
humilde, honesta y trabajadora, los enfermos, los ancianos que no gozan de
protección, el campesino que madruga a doblegar su espalda, los desplazados, Monseñor
hay tanto dolor y desigualdad en este país que no es justo que usted los olvide
y centre sus esfuerzos y los de la iglesia en un delincuente como alias
Santrich.
Hoy Monseñor, con
dolor le confieso que me uno a la convocatoria ciudadana de NO LIMOSMAS a una iglesia que ampara el
mal y acompaña candidatos nefastos que comparten su decisión errada, injusta e
ilegal, como de la Calle, Fajardo o peor aún guardan silencio cómplice como Petro,
déjele estos comportamientos a ellos y “señores” como Leiva, Morris, Roy o Cepeda,
afines a ultranza de estos delincuentes o al mismo señor Presidente y todo su
sequito, que no se miden en esfuerzos para abanderar y proteger a estos
delincuentes y todos juntos, inclusive usted, conforman el nuevo sanedrín, que en
tiempos bíblicos juzgaron a Jesús y hoy quieren destruir la Patria.
Por ultimo Monseñor
Urbina, lo invito a un minuto de reflexión cristiana, pidiéndole rece por Colombia,
para que nunca caiga en manos de DELINCUENTES
INDULTADOS, y que sea gente trabajadora, honesta, preparada, con un
pasado limpio, que aunque con errores
como todo ser humano, sea la que nos Gobierne y no sujetos con las manos
manchadas de sangre, responsables de crímenes de lesa humanidad, como el
delincuente que usted hoy protege y alimenta o el candidato que lo apoya, A DIOS LO QUE ES DE DIOS Y AL CESAR LO QUE
ES DEL CESAR.
Con infinita
tristeza
CR. ® OSCAR RICARDO COLORADO BARRIGA
Celular 3115030432
Correo Electrónico oscarco16@yahoo.es
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