Art. No 34
Emisora, Fundación Excelencia,
Liderazgo y Transformación.
Bogotá, mayo 15 de
2.020
“El periodismo mantiene a los ciudadanos avisados, a
las meretrices advertidas y al Gobierno inquieto.” FRANCISCO UMBRAL
Esta jocosa premisa debería ser norma inequívoca de
los profesionales del periodismo, hoy más que nunca en un mundo interconectado,
en donde la información en general se encuentra tácitamente en la mano de
cualquiera.
El escarnio público al que fue sometido el Comandante del Ejército
Nacional, por las declaraciones trasmitidas a RCN, solo favorecen los intereses de todos los generadores de violencia y
sus miserables áulicos, al respecto se podría decir mucho; se equivocó de
escenario, acertó en el tono, demasiado histriónico, quiso sensibilizar a los
colombianos, no escuchó o carece de asesores calificados, habló con el corazón,
en fin, el debate justo y ponderado hubiese sido interesante y enriquecedor.
El problema radica en que un gran número de periodistas y sus cadenas
informativas, emplearon recursos ilimitados, apelativos irrespetuosos, franjas
de alta audiencia, inclusive recurrieron a la sorna casi vulgar que refleja lo
oscuro de sus almas, con la intención de destruir la imagen de un Ejercitó con
200 años de historia, institución conformada ayer y hoy, por seres humanos, con
limitaciones y errores, pero enmarcada en una serie de valores y principios que
iluminan la grandeza de esta vocación.
Contrasta toda esta algarabía, alrededor de una simple entrevista, con
el casi silencio y poca atención informativa, que le dieron a los excelentes
resultados operacionales ocurridos horas después, en donde gracias al trabajo
silencioso de la Fuerza Pública se logró neutralizar un objetivo de alto valor
estratégico para la seguridad nacional, sofocando cabecillas de un grupo
terrorista, dedicado a todo tipo de vejámenes como el ELN.
La ponderación es una virtud y el periodismo como cuarto poder, término
acuñado por Thomas Carlyle, debe entender su papel protagónico en el devenir
nacional.
CR (r) OSCAR RICARDO COLORADO BARRIGA
Twitter@oscarco16
Celular 3202659502
De acuerdo. Los periodistas al igual que lo tienen los médicos, deberian hacer un juramento por el que en su labor informativa, sus conceptos llegaren a ser imparciales y alejados de todo sesgo producto de sus condiciones humanas.
ResponderBorrarEl periodista debe cumplir con prioridad inequívoca, su función de informar por encima de su tendencia a interpretar, analizar o concluir... No saben el daño que causan al manipular mensajes que se diseminan por todos los circulos del pensamiento y mal pensamiento patrio.
ricardo.rodriguez.ramon@gmail.com