Art. No. 43
Octubre 1
de 2020
S.O.S. PRESIDENTE
Nunca antes la izquierda criminal en cabeza de
un terrorista indultado capaz de defecar encima de sus víctimas, ha estado tan cerca
de conseguir su objetivo: La toma del
poder, auspiciado por políticos hoy en la oposición, guerrillas con
representación en el senado y una billetera inagotable, producto del
narcotráfico, quienes se alimentan de
tragedias como la de Juliana, para poder regurgitar su odio hacia la
institucionalidad, razón de peso para que los colombianos de bien le
hagamos un llamado de auxilio al Señor Presidente, con el objetivo que fije
posiciones claras y trasmita en compañía de los responsables, comunicados
verídicos, oportunos y contundentes, asumiendo las responsabilidades del caso y
ordenando investigaciones ágiles y justas, acabando de una vez por todas con
especulaciones propiciadas por funcionarios timoratos .
No pretendo ser un experto criminalista, pero
si me alejo de los pronunciamientos emitidos por los comandantes inmediatos del
joven soldado, entiendo y respeto la responsabilidad del mando, no dudo de su
lealtad institucional, pero no olviden
que la falta de claridad y contundencia en las informaciones genera
incertidumbre en la población civil, desasosiego en las propias tropas y es el
combustible del enemigo representado en mandatarios locales de izquierda,
quienes no vacilaran en tratar de reformar la Fuerza Pública a su acomodo, ya
que saben que es el único obstáculo que los separa del poder.
Lamento la muerte de Juliana
el dolor de su familia y la tragedia personal del soldado y sus seres queridos,
quienes con sus actos han demostrado la valía de seres humanos que son; como gesto de respeto, unos y otros
merecen conocer la verdad. Trascurridos
siete días del hecho funesto, aun no hay claridad de la misión que estaba
cumpliendo la tropa, tampoco del número de soldados que dispararon, ni mucho
menos del estado de las investigaciones internas que debe adelantar el Ejército,
inquietudes razonables fáciles de despejar por los Comandantes inmediatos.
Claro que hay que
pedir perdón a la
familia de Juliana, como lo hizo el soldado implicado y su familia, pero este perdón no puede ser interpretado
como un error intencional y sistemático de toda una institución que se juega la
vida día a día, mucho menos que medios de comunicación afines a interese
oscuros como noticias uno o caracol, pretendan decir que este infortunio tuvo
razones homofóbicas. Los soldados no solo tienen la potestad si no el deber
constitucional de realizar controles en donde la situación así lo amerite y las
condiciones de modo, tiempo y lugar obliguen y en este caso en particular, las
dudas saltan a la vista, como decían los abuelos “a este cuento le falta un
pedazo”, veamos:
1. Demorado el Instituto Nacional de
Medicina Legal, para entregar el protocolo de necropsia aclarando con
exactitud, hora del deceso, heridas
encontradas, causa de muerte, tipo de proyectil que impactó el cuerpo y trayectoria del mismo, lo que
despejaría dudas razonables que los videos y fotos resaltan.
2. Pareciese que el CTI no cuenta con
técnico balístico, fotógrafo o planimetrista ágil, que entregue informe
determinando posición del tirador o tiradores, trayectorias, recolección de vainillas,
evidencia o no de disparos, presencia
de tatuaje, ubicación del soldado, el vehículo, la víctima y los demás
presentes al momento de ocurrido el hecho para poder establecer el ángulo de
caída del cuerpo, los rastros de sangre, el orificio de entrada y salida de la herida,
entre otras inquietudes.
3. Canal Caracol, dio como primicia el
asesinato de Juliana y condenó sin juicio alguno al soldado llamándolo asesino,
omitiendo decir que todo indica que fue
un homicidio involuntario, tampoco quiere “investigar” quien era en
realidad la occisa, ¿cuál era su nacionalidad, si era extranjera en que
condición se encontraba en el país, a que se dedicaba, que relación la unía con
los demás ocupantes del vehículo y tal vez lo más importante, en verdad era
pareja del conductor? recelo generado por su actitud, ya que
nunca se le ocurrió atender a la víctima, mirar su estado, pedir ayuda o darle
los primeros auxilios, pero si tuvo tiempo de buscar el celular, bajarse,
ubicar la aplicación respectiva e iniciar a filmar y pedir que se hiciera viral.
4. ¿La Fiscalía no ha determinado
quienes eran en realidad los ocupantes del vehículo, cuantos eran, si tenían o
no antecedentes, de donde salieron y para donde iban, porque uno de ellos tenía
sangre estando ubicado en la parte trasera del vehículo, cual es la historia de
ese carro, y la más lógica, porque intentaron huir del lugar al observar la presencia
de los uniformados, si son personas de bien?
Seguramente señor Presidente, ahora saldrán los
enemigos de la institucionalidad, asesores suyos y tristemente uno que otro
funcionario santista de su gobierno y de organismos de control, a decir, que este caso es materia de investigación y
goza de reserva sumarial y por eso es imposible despejar las dudas enunciadas
en este artículo, pero no olvide que fueron los mismos que en cuestión de
minutos salieron a juzgar y condenar la actitud del soldado y de toda una
institución y muy pronto saldrán con esta
excusa a incendiar el país y pedir su cabeza.
CR (r) OSCAR RICARDO COLORADO BARRIGA
Twitter@ricacoloradodo
Celular 3202659502
POSDATA 32: “Señor Presidente, NO ABANDONE a este
joven soldado, garantícele una defensa justa y usted prepárese para responder
de la mejor manera posible, a los
desmanes que ocurrirán la próxima semana, anunciados por el cacas y sus
seguidores, solo con autoridad y firmeza se controlan vándalos auspiciados y
protegidos por mandatarios locales de izquierda, quienes harán lo imposible
para maniatar la Fuerza Pública.”
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