Art. No. 82
Septiembre
6 de 2022
¿En VERDAD, vale la pena?
Con profundo respeto y admiración, le traslado
esta pregunta principalmente a los miembros activos de la Policía Nacional,
institución que a través de la historia reciente de Colombia ha sabido sortear
los momentos más difíciles y con su sacrificio heroico, nos ha permitido
avanzar como Nación en procura del bien general.
¿Vale la pena?; arriesgar su vida, integridad,
familia y futuro por defender un gobiernito ilegal, perverso y desastroso como el
que hoy tenemos gracias a los desadaptados, envidiosos y fracasados quienes sin
medir consecuencia alguna y haciendo gala de su pereza mental y resentimiento
por todo y por todos, decidieron destruir el país para asegurarle el triunfo a
un falso mesías y su corte infernal.
Lo ocurrido con el senador Alex Flórez, el
pasado dos de septiembre a las 4 de la mañana en el hotel Caribe de Cartagena, refleja con claridad, lo que es este
espurio gobierno representado por funcionarios públicos que en días
laborables pagados con nuestros impuestos se dedican a embriagarse hasta
orinarse en sus pantalones, fomentando la prostitución infantil en una ciudad
que lucha contra este flagelo, usando vehículos oficiales y escoltas de la
Unidad Nacional de Protección compuesta
hoy, en su mayoría por terroristas de las FARC.
Solo ante el repudio
nacional, es que
este personaje, capaz de golpear a su pareja por negarse a abortar, con la arrogancia del malhechor, seguro
que nada le pasara, sale a
disculparse con los empleados del hotel y miembros de la Policía a
quienes trató de asesinos y cuanto improperio se acordó, es más, ahora se
victimiza y nos dice que tiene problemas de tiempo atrás con el alcohol y de
seguro de toda índole: “problemas” que
no le impidieron hacerse elegir senador, pero hoy pretende
hospitalizarse para desintoxicar su cuerpo y alma, eso sí, mientras sigue devengando 35 millones y más de 100 millones
con el resto de arandelas que nos cuestan los miembros del pacto histórico. Las
disculpas de este salvaje, son iguales o peores que el beso de judas, los niños y los borrachos siempre dicen
la verdad, él y todos los miembros de su partido detestan a la Fuerza
Pública y su único objetivo es humillarla y destruirla.
Mientras en el Huila las FARC asesinaba
cobardemente siete policías, el Director
de la Institución se vio obligado a recibir los terroristas de la primera
línea, en cabeza de su promotor y financiador el “venerable” Bolívar,
sentándolos a manteles, pisoteando la memoria de aquellos uniformados que
quemaron, descuartizaron y asesinaron inmisericordemente.
Al día siguiente de los hechos, el Brigadier
General Zapata, manifiesta en cadena nacional que interpuso denuncia penal y
disciplinaria en contra de esta bazofia, y hoy todo parece indicar que el mismo
por presión de este gobierno terrorista, retiró la denuncia y obligó a los
patrulleros a conciliar con el “honorable” senador, arrodillando ante estos
criminales a toda una institución y perdiendo el respeto ganado con sangre,
sudor y lágrimas a través de la historia.
¿En VERDAD vale la pena?
CR. (R) OSCAR RICARDO COLORADO BARRIGA
Twitter@ricacoloradodo
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