Art. No. 86
Marzo 7 de 2023
¿Y DE QUIÉN ES LA
CULPA?
Lo acontecido en Los Pozos, municipio de San
Vicente del Caguán el pasado 2 de marzo, en donde resultó asesinado un miembro
de la Policía, un campesino de la región, secuestrados seis civiles de la
empresa Emerald Energy y 79 miembros del UNDMO (unidad nacional de diálogo y
mantenimiento del orden) o sea antiguo ESMAD, deja claro QUE ESTE GOBIERNITO
TERRORISTA, continua con su campaña de aniquilamiento de la Fuerza Pública.
Los videos del hecho, hablan por sí solos:
muestran la organización, los medios y la
barbarie con la que actúan las guerrillas de las FARC con su bloque llamado
guardias campesinas. También le
queda claro al país, exceptuando a los petristas, que la toma guerrillera y
posterior secuestro tuvo origen en la negativa de la empresa a pagar la
extorsión de un millón de dólares exigida por estos criminales, siendo evidente
también el control que ejercen sobre la población civil a quienes obligan a
salir de sus casas a través de amenazas de toda índole.
Escuchar los testimonios de los agentes de
Policía, en distintos medios de comunicación, da DOLOR DE PATRIA y nos muestra
el panorama que se avizora en caso de no
contener a este adefesio de presidente y su criminal pacto histórico, de
igual forma nos plantea una inminente pregunta: ¿en verdad de quien es la culpa, que actos salvajes como estos ocurran
a plena luz del día y en directo?
En mi concepto los principales responsables son todos los votantes de este
gobiernito inepto, displicente y empeñado en legislar para grupos
terroristas y narcotraficantes que delinquen a lo largo y ancho del país,
quienes los financiaron para robarse las elecciones tal y como hoy lo indican
las pruebas. Justificando lo
injustificable, hoy tenemos que escuchar al ministro del interior y al de
defensa, afirmar que todo lo ocurrido
fue un inocente cerco humanitario y que la muerte del subintendente Monroy
a quien arrastraron, torturaron y degollaron, fue un ínfimo efecto colateral,
que en nada incrimina a estos terroristas a quienes intentan mantener en el
anonimato.
En segundo lugar, estaría una cúpula Policial
timorata, sin carácter, desleal a sus principios y valores, capaz de enviar a
sus hombres desarmados a un área infestada de terroristas a quienes les negó el
apoyo oportuno, hizo caso omiso a sus súplicas y les engañó con promesas que
nunca cumplieron, para luego convocar velatones y suntuosos entierros,
intentando purgar su culpa bajo un silencio cobarde y cómplice, permitiendo que
este gobierno ampare y esconda a sus asesinos y observando con cara de compungidos,
como las familias de los policías lloran una muerte que nunca debió ocurrir.
Tristemente también se debe decir que la CULPA ES DE TODOS LOS POLICIAS Y
SOLDADOS, sin distinción de grado o rango QUE EN CUMPLIMIENTO DE ALGUNA
DIRECTRIZ IMPOSIBLE DE ENTENDER, olvidan que su principal responsabilidad es
defender la vida de su compañero de lucha inclusive con la suya, utilizando sin
recelo las armas que el estado les otorgó Y SI LA ORDEN ES ILEGAL O CONTRARIA A
LA NORMA, negarse con gallardía a cumplirla, de haber sido así, hoy no estarían llorando a Monroy y tampoco
hubiesen sido objeto de humillación, ni muchos menos se hubieran prestado al
circo gubernamental de su entierro de estado, con presidente y ministros a
bordo, que NUNCA HAN OCULTADO EL DESPRECIO QUE SIENTEN POR TODA LA FUERZA PÚBLICA.
CR. (R) OSCAR RICARDO COLORADO BARRIGA
Twitter@ricacoloradodo
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