Art. No. 115
Julio 22 de 2024
Yo soy mi autogolpe
Escuchando con atención los 67 minutos del discurso de Petro en la instalación del Congreso
y comparándolo con el del año anterior, se evidencian diferencias de forma mas
no de fondo. El año pasado, su pose
histriónica casi ridícula era la de un atarbán desafiante y pendenciero,
convencido de ser el mesías de los desvalidos y el dueño de la verdad, expelía
odio, sintiéndose seguro con su guardia de áulicos ideologizados y corruptos
que celebraban sus disparates y le ponían a disposición su cartera; este año embelesado por los estultos que le
elogian su logorrea, moderó el tono e intentó parecer paternal. En ambos
discursos disculpó sus fracasos, repartió culpas, minimizó los escándalos de
corrupción y nos describió el país que tiene en su mente trastornada y psicótica.
Nuevamente Petro nos
reafirmó que su principal enemigo es él mismo; sus mentiras ya son patológicas y su vanidad
no conoce límites. Las masacres indiscriminadas, el aumento en la producción de
drogas, la violencia e inseguridad reinantes, la caída en todos los índices
económicos, la corrupción voraz de sus funcionarios, el estancamiento
administrativo de su inepto gabinete, son aspectos que jamás estarán en la
agenda presidencial. Es tan ruin y detestable este sujeto, que ya no le importa
ridiculizar con sus bajos comportamientos a su particular familia y le da lo
mismo incumplirle a Colombia, llegando tarde a todos los eventos, en evidente
estado de intoxicación y vestido de forma grotesca, extravagante y absurda.
Es tan deplorable la gestión de esta administración
que sus propios secuaces están alarmados
y vemos como el representante Daniel Carvalho, defensor a ultranza del
socialismo, amigo de la dictadura cubana, consumidor de marihuana, el mismo que
vestía camisetas con la imagen del Che por delante y la de Petro por detrás,
ese que nos gritaba que era el cambio
progresista o la muerte de Colombia, quien le dijo de manera vehemente en
la cara a su mesías, que su gobierno era un total fracaso, que todo se quedó en
discursos, que solo sirve para escribir mensajitos y que bajo sus directrices
el país NO tiene futuro.
Colombia, este
gobiernito se está consumiendo en su propia podredumbre, el cartel del pacto histórico ha
hecho lo único que saben hacer, DELINQUIR, hasta hoy los hemos contenido, no
nos cansemos de denunciarlos y enfrentarlos. INSISTIR, PERSISTIR Y NUNCA
DESISTIR.
CR. (R) OSCAR RICARDO
COLORADO BARRIGA
Twitter@ricacoloradodo
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