Art. No. 117
Agosto 3 de 2024
Venezuela, triste
espejo.
Imposible no comparar lo ocurrido en las
elecciones de Venezuela con nuestra realidad. Un mandatario distante,
incumplido, mentiroso, preso de todo tipo de vicios y capaz de cualquier atrocidad con tal de atornillarse en el poder.
El cartel del pacto histórico, calcó a la perfección el modelo planteado por
Hugo Chaves, quien convirtió la necesidad ciudadana en su bandera política.
Utilizó, manipuló y engañó a los menos favorecidos, desestructuró y politizó la
Fuerza Pública, compró conciencias, desgobernó con el narcotráfico y se alineó
con dictaduras criminales.
El fraude electoral perpetuado por Maduro y su
corte maligna, es asqueroso; asediaron a sus contradictores, encarcelaron a sus
colaboradores, restringieron testigos electorales, negaron la presencia de
veedores internacionales calificados valiéndose de escorias como Samper y
Timochenco, deshabilitaron la señal de radio y televisión, transmitieron un
solo boletín pasadas 6 horas, proclamaron a Maduro como ganador sin culminar el
escrutinio y son tan idiotas que la suma
total de votos superó el 100 por ciento del censo electoral e
intentaron justificar su triunfo, con la venia de dictaduras comunistas como
Cuba, Nicaragua, Rusia y China; pasados ya 8 días, no han sido capaces de
publicar las actas.
Mientras tanto en Colombia, escuchamos
petristas nauseabundos por fuera y por dentro como Clara López y Gustavo
Bolívar, diciéndonos que el sistema electoral venezolano es un modelo a seguir
y que decir de la postura gaseosa y cómplice de Gustavo Petro, intentando
lavarle la cara al sátrapa de Maduro, para que NO le saque los cueros al sol.
Sin embargo, chavistas y petristas, NO contaban con la astucia de María Corina, una líder empoderada, capaz de devolverle
la esperanza a un país sumido en la miseria, que gracias a un plan organizado y
detallado logró lo impensable: derrotar una dictadura criminal, dispuesta a
matar con tal de conservar su feudo. Gestó el Acuerdo de Barbados, el cual permite
a sus firmantes auditar las elecciones, alertó a la comunidad internacional del
fraude que cometería la tiranía, contrató una reconocida firma encuestadora que
publicó la abismal diferencia, redireccionó la frustración de furibundos
chavistas, sensibilizó al mundo sobre la migración descontrolada, desbarató a
través de la empresa Kaspersky el banal argumento de un ciberataque y
constituyó un verdadero ejército leal de testigos electorales, capaces de
trasmitir en tiempo real, su victoria
avasalladora.
Pese a la brutal represión chavista, Venezuela RESISTE y su pueblo quiere
dejar de sobrevivir para vivir. Maduro, la última palabra no está dicha.
Petro, Colombia tomó atenta nota, quedándonos claro que el comunismo es
sinónimo de destrucción, hambre y muerte, también entendimos que sí existe algo
peor que dictadorzuelos como ustedes, los miserables que los defienden.
CR. (R) OSCAR RICARDO
COLORADO BARRIGA
Twitter@ricacoloradodo
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