Art. No. 139
Octubre 8 de 2025
Carta abierta a nuestra Conciencia Democrática
La elección de candidatos para la Cámara de Representantes, Congreso
y Presidente de la República, NO es una simple contienda electoral sino una
verdadera guerra entre el bien y el mal: el bien
materializado en la escogencia de verdaderos tecnócratas que persigan el
bienestar común, cumpliendo la ley y la constitución vs el mal tipificado
en este gobiernito y los candidatos que apoya: personajes con pasados oscuros,
capacitaciones gaseosas, discursos populistas, devaneos morales iguales o
peores a los de Gustavo Petro y su corte infernal, que representan la ineptitud
en su máxima expresión, la corrupción rampante y un resentimiento criminal.
Partidos como cambio radical, Colombia justa libres, conservadores,
de la U, un ala liberal, centro democrático y organizaciones con candidatos
independientes con conciencia democrática, tienen hoy por hoy, la obligación de decantar
sus aspirantes y avalar sin asomo de duda, a las personas que representen lo
mejor de la sociedad, capacitados en sus áreas, técnicos en el conocimiento,
con experiencia laboral, sentido patriótico y demostrada honestidad en su
proceder, capaces de enfrentar una izquierda recalcitrante y criminal,
dispuestos a sacrificar sus intereses personales por el bien general, alejados
de vicios y perversiones, sin miedo a rendir cuentas, claros en sus
convicciones y férreos en su proceder.
La estela maligna que nos dejará el pacto histórico, gracias
al mal proceder de su rencoroso y paseador mesías, será de proporciones
bíblicas, terrorismo desbordado, narcotráfico sin precedentes, salud, infraestructura,
educación, vivienda, comercio exterior, relaciones internacionales, en total
caos: es decir, un estado en cuidados intensivos, lo que amerita
líderes empoderados y audaces.
No entreguen sus avales ni su voto a quienes no lo merezcan, crean
en la meritocracia, erradiquen las pésimas costumbres de los
progresistas “los mas ineptos, menos preparados, pervertidos, ignorantes
y virulentos, desempeñando cargos de elección popular o funciones de estado, incapaces
siquiera de reconocerse a sí mismos”, una operación cerebral la realiza
un neurocirujano, NO un carnicero, así como la vaca la desposta el carnicero y
no el neurocirujano.
El compromiso con la Patria y el pueblo colombiano de parte
de ustedes, frente a la mejor escogencia de sus candidatos y su deber
de unión en torno a los mejores, encadenado a nuestro voto, marcará el
derrotero que nos saque de esta tragedia administrativa y nos encauce en la
senda del progreso y el bienestar.
Soldado un día, soldado toda la vida.
CR. (R) OSCAR
RICARDO COLORADO BARRIGA
@ricacoloradodo
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