Art. No. 142
Diciembre 3 de 2025
Yo también quiero LA PAZ
Ante el crecimiento inminente de
los integrantes de las estructuras terroristas en más de un 100% en el caso de
las disidencias de las FARC de 4.099 asesinos a
8.945, el Clan del Golfo de 1.865 a 6.721 y en un 20% el ELN de 5.397 a 6.450 en los últimos tres años,
su infiltración en las esferas del estado, el incremento desbordado en la
producción de alcaloides que superó las 3.000 toneladas anuales, el
reclutamiento forzado de menores, las carreteras a merced de los bandidos y una
violencia generalizada en campos y ciudades, es lógico anhelar la paz,
pero incoherente, absurdo y criminal pensar que a cualquier precio, sin
reglas claras, objetivos concretos y acuerdos verificables.
Así que si bien es cierto yo
también quiero la paz, NO la quiero a cualquier costo, ni con
este gobiernito precedido por un depravado psicótico postrado ante la
criminalidad, mucho menos con su gabinete de corruptos e ineptos, tampoco
la quiero con los integrantes del pacto histórico recua de ideologizados
capaces de los peores vejámenes, absolutamente no con los insensatos que
apoyaron a este petardo y hoy posan de arrepentidos pretendiendo ser
candidatos, jamás con el tartufo de Santos que premió a los violadores y
asesinos de las FARC haciéndolos congresistas, desconociendo el plebiscito y
creándoles el bodrio de la JEP.
Una paz sin JUSTICIA, no
existe. Petro prometió conseguirla en tres meses y solo logró
multiplicarla TRES VECES, gracias a los tibios insensatos del centro, este
anhelo cada día es más difícil y solo vemos arrodillada ante la criminalidad a una
Fiscal que los ampara y protege, por eso con ellos no quiero paz,
menos aún con los votantes petristas, resentidos y fracasados capaces de
incendiar su casa con su madre adentro, perezosos por naturaleza y mantenidos
por convicción, nunca con narco indígenas que pisotean mis derechos, de
ningún modo con feministas destetadas que atacan iglesias, para nada con
ambientalista bulliciosos y agresivos que se oponen al progreso y callan ante
la expansión de cultivos ilícitos y la minería ilegal.
Definitivamente NO quiero
la paz con Cepeda, el candidato de las guerrillas, nacido y criado en la delincuencia,
un recalcitrante comunista defensor de dictadorzuelos tiranos, antigénico por
dentro y por fuera, manipulador de estultos, que posa de oveja y procede como
hiena hambrienta, rodeado de facinerosos de la primera línea, camaleones
disruptivos, pseudo periodistas y sindicalistas sin vergüenza.
Deseo una paz, que sea el
fruto de la aplicación de la Constitución, las leyes y la fuerza del Estado,
donde prime la justicia y el bien común, reine el orden, prevalezca la
meritocracia, se castigue al infractor, se premie lo correcto, se reconozca el
esfuerzo, se incentive el patriotismo y exista la equidad.
CR. (R) OSCAR RICARDO COLORADO BARRIGA
@ricacoloradodo
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