Art. No. 166
Septiembre 10 de 2026
El Tribunal del TÁRTARO
Difícil encontrar una
organización más perversa, dedicada única y exclusivamente a lavarle los
delitos a criminales de lesa humanidad como las FARC. Es repugnante escucharlos
pontificar estupideces con tal de justificar fallos ridículos, cargados de
impunidad, este tribunal es un cáncer enquistado en la JUSTICIA, administrado
por soberbios tinterillos.
La JEP se convirtió en la reserva
estratégica de violadores, genocidas y abortistas, sus magistrados que exigen
que los llamen honorables, luego de 10 años de funcionamiento y billones de
pesos desperdiciados, salen a decirnos que estos criminales: “si secuestraron
e hicieron violentas tomas guerrilleras”, pero su pena no será cumplida
en una cárcel, sino en todo el territorio nacional y además que tienen permiso
para salir del país, como el repulsivo Timochenco, que se jacta de acabar todas
las páginas de su pasaporte paseando con la anuencia de estos buitres.
En mi condición de Oficial del Ejército
Nacional, también fui víctima de sus miserables decisiones, ya
que el 19 de octubre de 2006 me encontraba adelantando Curso de Estado Mayor,
cuando la terrorista Marilú Ramírez Baquero en complicidad con cabecillas de
las FARC, ingresaron un carro bomba a la ciudadela universitaria del cantón
norte, el cual fue parqueado a 5 metros de las aulas en donde casi 200
estudiantes y profesores recibíamos clase y a menos de 50 metros de la
universidad militar en donde más de 4.000 jóvenes estudian.
Gracias a la disciplina de un
soldado Bachiller, que obligó al conductor del carro bomba a estacionar de
reversa, se cambió el cono de dispersión de los explosivos, de igual manera a
una modificación intempestiva de horario, que dispuso que los alumnos del CEM y
sus instructores se concentraran ese día en el teatro del CEMIL, estas 2
coincidencias evitaron una tragedia monumental y de seguro permitieron que yo
pudiera escribir esta columna.
Debido al cúmulo de pruebas, la
JEP se vio OBLIGADA a imputarle los delitos de terrorismo, tentativa de
homicidio y lesiones personales agravadas a la sediciosa Marilú Ramírez Baquero
y como es su modo de obrar, engavetó, retardó, ocultó y alargó la
investigación, para luego de casi 9 años de lucha jurídica, concederle a
esta terrorista el beneficio de amnistía.
Esta miserable acción criminal
pudo derivar en la muerte de cientos de alumnos del CEM y jóvenes de la
Universidad Militar, incluidos menores de edad, pero esto NUNCA le importó a la
JEP, su afán se centró en cumplir su verdadera misión, presentar a las FARC
como inocentes palomas y desconocer sus innumerables crímenes.
Este tribunal del TÁRTARO en
honor a la verdad y la justicia, debe ser desmantelado en su
totalidad por el bien de las miles de víctimas de este grupo genocida. Verlos
despilfarrar el erario en bacanales, nombramientos, beneficios y suntuosidades es
inconcebible, pero el colmo es escuchar a su cabecilla presidente
vociferando que la Patria Milagro no los puede tocar.
PATRIA, HONOR, LEALTAD.
CR. (R) OSCAR RICARDO
COLORADO BARRIGA
@ricacoloradodo
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